Considerando que en Intelygente nos dedicamos a producir contenido visual de alta calidad, nos pareció interesante compartir esos trucos sencillos que diferencian el video de un profesional con un video amateur. Y sí, buena parte está en la cámara, pero cada día más todos nosotros andamos por ahí con cámaras relativamente buenas en nuestros celulares: es cuestión de saber cómo usarlas. Ya no se trata tanto de resolución, porque casi todos los últimos smartphones logran Full HD o incluso mejor. Ahora, se trata de saber usar lo que ya tienes en tus manos.
1- Graba horizontal.
Suena arbitrario ¿no? Por qué no grabar vertical hoy en día si así es más cómodo con la mayoría de smartphones, y las personas y edificios caben enteros en el cuadro... Hasta que tratas de editar ese video que hiciste junto con otros videos horizontales y te das cuenta lo mal que se ve, y luego tratas de subirlo a Youtube o Vimeo o Facebook, y te salen barras negras a lado y lado. Ouch. Simplemente voltéalo 90 grados. No es tan difícil.
2- Haz tomas cortas (máximo 5 segundos).
Puedes hacer la prueba la próxima vez que veas televisión o cine. Cada vez que haya un corte de una toma a otra, empieza a contar desde 0. Apuesto a que nunca encuentras una toma que dure más de 5 segundos, a menos que sea un reality, un documental, una telenovela o algo muy aburridor. Así que, si ya sabes que vas a hacer algo de edición con lo que estás grabando, sea un evento importante, un viaje, o una presentación de trabajo, será mucho más fácil trabajar con varios clips breves de los momentos más cruciales, que tener que editar un solo clip gigante con todo.
3- El movimiento está en lo que grabas, no en tu cámara.
De nuevo, haz la prueba la próxima vez que veas TV. Te darás cuenta que en muy raras ocasiones, la cámara se mueve. Y cuando lo hace, se mueve lenta y fluidamente, usualmente ayudada por un dolly, una grua, un trípode o un steadicam. Como usualmente los mortales no andamos con ninguna de esas cosas encima, debemos intentar replicar un trípode: buscar como mantener la cámara FIJA. Moverla solamente cuando lo que grabas te lo exige, y en ese caso hacerlo muy lentamente. No siempre se tiene un trípode a la mano, pero SIEMPRE hay un asiento, una mesa, un muro, una columna, cualquier cosa contra qué apoyarse y estabilizar. En la ausencia absoluta de apoyo, se apoyan los brazos sobre el tronco del cuerpo, y se intenta respirar lo más superficialmente posible mientras se graba.
4- Haz encuadres sencillos y variados.
Un encuadre es el grupo de elementos que eliges incluir en el cuadro de tu cámara. Entre menos elementos "ensucien" tu encuadre, mejor se verá lo que grabes. Intenta enfocarte solamente en lo que está moviéndose o generando interés, eliminando los demás elementos sea con el zoom de la cámara o acercándote físicamente. Y repite ese proceso con todos los elementos que consideres interesantes. A veces tendrás que acercarte, a veces tendrás que abrirte lo más posible para captar esos elementos grandes como el cielo, las construcciones o los grupos grandes de personas.
5- Los protagonistas son los protagonistas, no la cámara.
Muchos 'camarógrafos' aficionados quieren, por el hecho de estar grabando, convertirse en protagonistas, exigiendo saludos a la cámara, metiéndose en la acción para que la gente mire al lente, o siendo intrusivos al grabar. ¿El resultado? El típico video casero. Lo mejor que puedes hacer es buscar ángulos desde donde puedas captar toda la acción, moviéndote lo menos posible, buscando que la gente ni siquiera te vea.
6- Edita con un programa sencillo, como iMovie o Windows Movie Maker.
Especialmente si es la primera vez que editas, utiliza un programa intuitivo y sencillo que te permita recortar los clips, pegarlos uno detrás de otro en la secuencia que deseas controlando el audio de cada uno, y ponerle una pista musical a todo el proyecto. No te dejes llevar por los efectos, las transiciones animadas, y demás recursos secundarios. Lo principal es contar una historia con imágenes en movimiento, recordando las bases de la narrativa: introducción, nudo y desenlace.
7- En la mezcla de audio, dale prioridad a la pista musical.
El audio deficiente que captan el 99.9% de las cámaras no profesionales es el principal indicio de un video amateur. Más volumen a la pista musical que elegiste, menos volumen a lo que grabaste, o incluso eliminarlo del todo, y listo. Mucho mejor.
¿Todo esto suena muy complicado? Siempre puedes acudir a los profesionales. Hacemos videos profesionales de eventos, para empresas, cine digital promocional, comerciales de TV, fotografía profesional, multimedias interactivos, y en general todo lo que sea contenido visual de alta calidad.
miércoles, 8 de enero de 2014
jueves, 30 de agosto de 2012
Cómo saber si su Agencia de Publicidad lo detesta
¿Es usted un VP de Marketing, Director de Mercadeo, Coordinador de Comunicaciones o de CRM, BTL, o similar? ¿Trabaja con una o varias agencias de publicidad? ¿Alguna vez se ha preguntado qué hay detrás de todas esas falsas sonrisas y respuestas de cajón como "claro, para eso estamos"?
Si es así, este QUIZ es para usted.
Descubra finalmente si usted es un buen cliente como siempre ha creído, o si por lo contrario, los ejecutivos y creativos de su agencia secretamente sueñan con encontrárselo en un callejón oscuro justo el día que por coincidencia cargan una máscara y un machete.
Si alguna vez ha llamado a su agencia a pedir algo URGENTE... tranquilo, no necesariamente lo odian. Todos tenemos urgencias.
Si en cambio los pedidos URGENTES son más comunes que los planificados... anótese un punto de forma urgente.
Si además suele escribir la palabra URGENTE!!! en mayúsculas y con signos de exclamación o alguna otra decoración tipográfica... ¡¡¡¡¡¡¡anótese otro punto!!!!!!!!!
Si encima le agrega la palabra FAVOR antes de URGENTE, hágame el favorcito de anotarse otro puntito.
Si el FAVOR URGENTE además fue solicitado después de las 5pm y la urgencia era para la mañana del día siguiente, anótese 3 puntos.
Si alguna vez ha llamado a su ejecutiva de cuenta durante un fin de semana, antes de las 8am, o después de las 7pm... anótese otro punto. Y anótese dos si fue para alguna pendejada que podía esperar hasta el lunes o el día siguiente.
Si alguna vez ha cancelado una reunión menos de 60 minutos antes de la hora acordada, anótese un punto.
Si suele programar reuniones con su agencia los viernes entre mediodía y 2pm para que tengan que gastarle almuerzo, anótese un punto.
Si hasta ahora no sabía que la gente en las empresas usualmente arma planes para almorzar con amigos los viernes y su afán de ahorrarse un almuerzo lo arruina todo... anótese dos puntos.
Si alguna vez ha programado una reunión con la agencia un sábado, porque "ese día tiene menos interrupciones" o porque "la agencia le queda en camino al campo de golf" o por cualquier otra razón supuestamente súper entendible, anótese un punto por cada vez que lo haya hecho.
Si alguna vez ha descrito su target como "público en general", "mujeres y hombres de 18 a 65 años" o "todo el que esté interesado en nuestro producto", anótese un punto. Y no es más que un punto simplemente porque su agencia se mata de la risa con ocurrencias como esta, y esa risa no lleva directamente al odio, sino al desprecio jocoso.
Si alguna vez ha definido su objetivo de mercadeo como "vender más", anótese un punto. Y la próxima vez que un taxista le pregunte a dónde va, responda "lejos de aquí".
Si le parece que no tiene nada de malo Blackberriar, iPhonear, e-mailear o contestar llamadas mientras le presentan una estrategia, una campaña o una pieza creativa, anótese un punto por cada vez que lo haya hecho.
Si alguna vez ha utilizado la frase "me gusta, pero veamos otra opción", anótese un punto por cada vez que lo haya dicho, y la próxima vez que vaya a un restaurante diga lo mismo cuando le sirvan el plato, a ver en cuánto le sale la cuenta.
Si alguna vez a dicho algo similar a "me gusta, PERO hay que cambiar el titular/concepto central/imagen principal", anótese un punto, y la próxima vez que vaya a un restaurante pida un Steak Pimienta PERO sin Steak y sin Pimienta, a ver qué le sirven.
Si alguna vez ha pedido agrandar su logo, anótese un punto. Y la próxima vez que esté conversando con alguien, asegúrese de gritar a todo pulmón. Así lo escucharán mejor y lo recordarán más ¿cierto?
Si alguna vez ha parado una presentación de campaña para preguntarle la opinión a la de los tintos, al mensajero, a la recepcionista o al portero porque "ellos no están sesgados y se acercan más a nuestro target", anótese un punto, y acto seguido pida un permiso a su jefe para irse el tiempo que necesite a conocer a su target. Si usted no sabe qué motiva a su público objetivo, deberían darle su puesto a la de los tintos... les iría mucho mejor.
Si sus campañas suelen sufrir más de dos rondas de ajustes, anótese un punto. Entiéndase por una ronda de ajustes cuando usted pide cambios en una pieza/campaña y la agencia realiza esos cambios a cabalidad. Cuando la agencia no le hizo caso y no realizó los cambios que solicitó, sigue siendo la misma ronda. Quién los manda a dar papaya.
Si su forma preferida de expresar sus inconformidades con la agencia es llamar al Dueño/Presidente/Gerente/Supervisor de su persona de contacto, en vez de expresárselo directamente a su contacto, anótese un punto. Y la próxima vez que tenga una pelea con su pareja, resuélvalo con su suegra.
Si alguna vez ha tomado una idea proporcionada por una agencia y la ha implementado con su freelance favorito, por más que haya compensado a la agencia de alguna forma, anótese cinco puntos.
Si alguna vez ha convocado a una licitación entre agencias, para luego no adjudicar la cuenta o campaña a ninguna sino que aplicó las mejores ideas con su freelance favorito o su agencia vieja, anótese 10 puntos y compre un carro blindado.
Entonces, ¿qué tanto lo odian?
De 0-3 puntos: ¡Felicitaciones! Usted es el cliente ideal. No quiere decir que sea perfecto, pero sabe cómo manejar su pequeño pedacito de poder. Su agencia lo debe apreciar muchísimo.
De 3-10 puntos: No lo odian, pero tampoco lo adoran. Usted es un cliente promedio. No se sorprenda si el servicio al cliente es promedio, y las campañas que le presentan son mediocres. Los clientes tienen la publicidad que se merecen.
De 10 puntos en adelante: Tenga cuidado. Su vida está en peligro. Si su agencia lo invita a una fiesta o coctel, asegúrese de que destapen la botella frente a usted, y que alguien que no sea un practicante se tome el primer trago. No salga por la noche sin algún tipo de escolta. Averigüe cuánto cuestan esas chaquetas de Kevlar que usa Barak Obama. Y sobre todo, no se sorprenda si casi todo la creatividad que le presentan es basura: le están dando lo que usted merece.
AGENCIAS: Estoy seguro que este Quiz está incompleto. Con toda certeza hay más perlas de los clientes que nos hierven la sangre y nos paran los pelos de la nuca. ¡Me encantaría escucharlas! Ingréselas en los comentarios y ¡que empiece la venganza pasiva!
Si es así, este QUIZ es para usted.
Descubra finalmente si usted es un buen cliente como siempre ha creído, o si por lo contrario, los ejecutivos y creativos de su agencia secretamente sueñan con encontrárselo en un callejón oscuro justo el día que por coincidencia cargan una máscara y un machete.
Si alguna vez ha llamado a su agencia a pedir algo URGENTE... tranquilo, no necesariamente lo odian. Todos tenemos urgencias.
Si en cambio los pedidos URGENTES son más comunes que los planificados... anótese un punto de forma urgente.
Si además suele escribir la palabra URGENTE!!! en mayúsculas y con signos de exclamación o alguna otra decoración tipográfica... ¡¡¡¡¡¡¡anótese otro punto!!!!!!!!!
Si encima le agrega la palabra FAVOR antes de URGENTE, hágame el favorcito de anotarse otro puntito.
Si el FAVOR URGENTE además fue solicitado después de las 5pm y la urgencia era para la mañana del día siguiente, anótese 3 puntos.
Si alguna vez ha llamado a su ejecutiva de cuenta durante un fin de semana, antes de las 8am, o después de las 7pm... anótese otro punto. Y anótese dos si fue para alguna pendejada que podía esperar hasta el lunes o el día siguiente.
Si alguna vez ha cancelado una reunión menos de 60 minutos antes de la hora acordada, anótese un punto.
Si suele programar reuniones con su agencia los viernes entre mediodía y 2pm para que tengan que gastarle almuerzo, anótese un punto.
Si hasta ahora no sabía que la gente en las empresas usualmente arma planes para almorzar con amigos los viernes y su afán de ahorrarse un almuerzo lo arruina todo... anótese dos puntos.
Si alguna vez ha programado una reunión con la agencia un sábado, porque "ese día tiene menos interrupciones" o porque "la agencia le queda en camino al campo de golf" o por cualquier otra razón supuestamente súper entendible, anótese un punto por cada vez que lo haya hecho.
Si alguna vez ha descrito su target como "público en general", "mujeres y hombres de 18 a 65 años" o "todo el que esté interesado en nuestro producto", anótese un punto. Y no es más que un punto simplemente porque su agencia se mata de la risa con ocurrencias como esta, y esa risa no lleva directamente al odio, sino al desprecio jocoso.
Si alguna vez ha definido su objetivo de mercadeo como "vender más", anótese un punto. Y la próxima vez que un taxista le pregunte a dónde va, responda "lejos de aquí".
Si le parece que no tiene nada de malo Blackberriar, iPhonear, e-mailear o contestar llamadas mientras le presentan una estrategia, una campaña o una pieza creativa, anótese un punto por cada vez que lo haya hecho.
Si alguna vez ha utilizado la frase "me gusta, pero veamos otra opción", anótese un punto por cada vez que lo haya dicho, y la próxima vez que vaya a un restaurante diga lo mismo cuando le sirvan el plato, a ver en cuánto le sale la cuenta.
Si alguna vez a dicho algo similar a "me gusta, PERO hay que cambiar el titular/concepto central/imagen principal", anótese un punto, y la próxima vez que vaya a un restaurante pida un Steak Pimienta PERO sin Steak y sin Pimienta, a ver qué le sirven.
Si alguna vez ha pedido agrandar su logo, anótese un punto. Y la próxima vez que esté conversando con alguien, asegúrese de gritar a todo pulmón. Así lo escucharán mejor y lo recordarán más ¿cierto?
Si alguna vez ha parado una presentación de campaña para preguntarle la opinión a la de los tintos, al mensajero, a la recepcionista o al portero porque "ellos no están sesgados y se acercan más a nuestro target", anótese un punto, y acto seguido pida un permiso a su jefe para irse el tiempo que necesite a conocer a su target. Si usted no sabe qué motiva a su público objetivo, deberían darle su puesto a la de los tintos... les iría mucho mejor.
Si sus campañas suelen sufrir más de dos rondas de ajustes, anótese un punto. Entiéndase por una ronda de ajustes cuando usted pide cambios en una pieza/campaña y la agencia realiza esos cambios a cabalidad. Cuando la agencia no le hizo caso y no realizó los cambios que solicitó, sigue siendo la misma ronda. Quién los manda a dar papaya.
Si su forma preferida de expresar sus inconformidades con la agencia es llamar al Dueño/Presidente/Gerente/Supervisor de su persona de contacto, en vez de expresárselo directamente a su contacto, anótese un punto. Y la próxima vez que tenga una pelea con su pareja, resuélvalo con su suegra.
Si alguna vez ha tomado una idea proporcionada por una agencia y la ha implementado con su freelance favorito, por más que haya compensado a la agencia de alguna forma, anótese cinco puntos.
Si alguna vez ha convocado a una licitación entre agencias, para luego no adjudicar la cuenta o campaña a ninguna sino que aplicó las mejores ideas con su freelance favorito o su agencia vieja, anótese 10 puntos y compre un carro blindado.
Entonces, ¿qué tanto lo odian?
De 0-3 puntos: ¡Felicitaciones! Usted es el cliente ideal. No quiere decir que sea perfecto, pero sabe cómo manejar su pequeño pedacito de poder. Su agencia lo debe apreciar muchísimo.
De 3-10 puntos: No lo odian, pero tampoco lo adoran. Usted es un cliente promedio. No se sorprenda si el servicio al cliente es promedio, y las campañas que le presentan son mediocres. Los clientes tienen la publicidad que se merecen.
De 10 puntos en adelante: Tenga cuidado. Su vida está en peligro. Si su agencia lo invita a una fiesta o coctel, asegúrese de que destapen la botella frente a usted, y que alguien que no sea un practicante se tome el primer trago. No salga por la noche sin algún tipo de escolta. Averigüe cuánto cuestan esas chaquetas de Kevlar que usa Barak Obama. Y sobre todo, no se sorprenda si casi todo la creatividad que le presentan es basura: le están dando lo que usted merece.
AGENCIAS: Estoy seguro que este Quiz está incompleto. Con toda certeza hay más perlas de los clientes que nos hierven la sangre y nos paran los pelos de la nuca. ¡Me encantaría escucharlas! Ingréselas en los comentarios y ¡que empiece la venganza pasiva!
jueves, 17 de noviembre de 2011
Inbound Marketing o Mercadeo de Entrada: Un Término Nuevo para un Principio Muy Viejo
Se está poniendo de moda hablar de Inbound Marketing o Mercadeo de Entrada, versus Outbound Marketing o Mercadeo de Salida. Este último reúne todo lo que se conoce como mercadeo tradicional (publicidad, telemercadeo, mercadeo directo) bajo el principio de que todas estas iniciativas salen de la empresa o marca, sin esperar a que el consumidor los busque, lo cual tiene el efecto de interrumpir o interferir con sus verdaderos deseos. De acuerdo a esta nueva terminología, Outbound Marketing sería equivalente a lo que Seth Godin llamaba Interruption Marketing.
La idea es que ahora, con herramientas como la televisión digital, las listas de No Llamar, y las versiones online de las publicaciones impresas tradicionales, los consumidores tienen mucho más control para filtrar el Outbound Marketing, por lo que se vuelve esencial volcarse al Inbound Marketing, que se concentra en permitir que sean los consumidores los que encuentren a la marca y sus beneficios. Se trata de ser visible en los motores de búsqueda (SEM y SEO), de publicar contenido útil y entretenido, y de establecer conversaciones relevantes con los consumidores, así cuando necesiten lo que ofrecemos, sabrán a quién acudir.
Los nuevos términos de Inbound Marketing y Outbound Marketing son buenos para el mercadeo, pero no porque sean conceptos innovadores, sino porque enfatizan la importancia de hacer buen mercadeo. Desde su nacimiento, ha existido el Buen Mercadeo y el Mal Mercadeo.
Buen mercadeo siempre ha sido un aviso de prensa que sea entretenido, informativo y relevante. Es lograr que el consumidor lo lea con el mismo o mayor interés que el resto de lo que contiene la publicación. Buen mercadeo es hacer un comercial de TV tan entretenido o interesante, que la gente grite "Mija, ya están dando el comercial ese que te gusta, ven a verlo". Buen mercadeo es crear una valla que pare el tráfico, que le saque una sonrisa a la gente.
Mal mercadeo siempre ha sido repetir como loras mojadas los beneficios del producto o servicio, sin considerar si estos son relevantes o no. Mal mercadeo es pensar primero en lo que la empresa puede ofrecer, sin considerar lo que el consumidor puede apreciar.
Así que lo importante no es el medio, sino el principio. No se puede pensar que porque estamos haciendo una campaña de Google AdWords, ya estamos haciendo Inbound Marketing. Aún en un medio tan dinámico y supuestamente relevante, es posible hacer avisos irrelevantes y desesperantes. Obviamente, Google los castigará haciéndolos más caros y ubicándolos al fondo del listado, pero de que se puede, se puede.
De la misma forma, no es cierto que todo comercial de TV sea Outbound Marketing. Hay comerciales como "1984", de Apple, que son más vistos que las mejores largometrajes colombianos.
El consumidor SIEMPRE ha tenido el control. Lo único que ha cambiado, es que ahora es más fácil ejercerlo.
La idea es que ahora, con herramientas como la televisión digital, las listas de No Llamar, y las versiones online de las publicaciones impresas tradicionales, los consumidores tienen mucho más control para filtrar el Outbound Marketing, por lo que se vuelve esencial volcarse al Inbound Marketing, que se concentra en permitir que sean los consumidores los que encuentren a la marca y sus beneficios. Se trata de ser visible en los motores de búsqueda (SEM y SEO), de publicar contenido útil y entretenido, y de establecer conversaciones relevantes con los consumidores, así cuando necesiten lo que ofrecemos, sabrán a quién acudir.
Los nuevos términos de Inbound Marketing y Outbound Marketing son buenos para el mercadeo, pero no porque sean conceptos innovadores, sino porque enfatizan la importancia de hacer buen mercadeo. Desde su nacimiento, ha existido el Buen Mercadeo y el Mal Mercadeo.
Buen mercadeo siempre ha sido un aviso de prensa que sea entretenido, informativo y relevante. Es lograr que el consumidor lo lea con el mismo o mayor interés que el resto de lo que contiene la publicación. Buen mercadeo es hacer un comercial de TV tan entretenido o interesante, que la gente grite "Mija, ya están dando el comercial ese que te gusta, ven a verlo". Buen mercadeo es crear una valla que pare el tráfico, que le saque una sonrisa a la gente.
Mal mercadeo siempre ha sido repetir como loras mojadas los beneficios del producto o servicio, sin considerar si estos son relevantes o no. Mal mercadeo es pensar primero en lo que la empresa puede ofrecer, sin considerar lo que el consumidor puede apreciar.
Así que lo importante no es el medio, sino el principio. No se puede pensar que porque estamos haciendo una campaña de Google AdWords, ya estamos haciendo Inbound Marketing. Aún en un medio tan dinámico y supuestamente relevante, es posible hacer avisos irrelevantes y desesperantes. Obviamente, Google los castigará haciéndolos más caros y ubicándolos al fondo del listado, pero de que se puede, se puede.
De la misma forma, no es cierto que todo comercial de TV sea Outbound Marketing. Hay comerciales como "1984", de Apple, que son más vistos que las mejores largometrajes colombianos.
El consumidor SIEMPRE ha tenido el control. Lo único que ha cambiado, es que ahora es más fácil ejercerlo.
Etiquetas:
comercial TV,
Google AdWords,
inbound marketing,
Interruption Marketing,
marketing,
mercadeo,
mercadeo de entrada,
mercadeo de salida,
mercadeo directo,
outbound marketing,
SEM,
SEO,
telemarketing
miércoles, 12 de octubre de 2011
5 Claves Sencillas para Ser Más Productivo
Cuando uno es dueño de su tiempo, como suele ser para todos los que trabajamos en Intelygente, a veces uno logra ser productivo... y a veces no.
Todo depende de la disciplina que se tenga, y de unos fundamentos básicos:
1- Levántese temprano. Durante una semana, ensaye levantarse media hora más temprano que lo usual y no pierda tiempo empezando sus labores del día. Tome nota de lo que logra en esa media hora y verá la diferencia.
2- Póngale un límite de 1 hora al día al chat, Twitter, Facebook, YouTube, revisión de mails y demás tareas que lo hacen sentir a uno ocupado pero que no necesariamente son productivas.
3- Haga una lista de las tareas para cada día, y propóngase terminarlas ANTES de iniciar su hora de socialización, definida en el punto No. 2.
4- Haga de cuenta que está en un Reality de productividad. Póngase objetivos como: tengo que terminar este proyecto en menos de 1 hora. Si no hago estas llamadas antes de las 11, pierdo puntos. Recuerde que la vida no es más que un juego, así que enfóquese en divertirse "avanzando de casillas" y "acumulando billetes de monopolio".
5- Cuando termine la lista de tareas que se propuso para el día, y ya le haya dedicado 1 hora a la socialización, PARE. Aléjese del teclado, y haga una nueva lista, la de mañana. Revise cuáles tareas puede adelantar desde hoy, y sin dudarlo, hágalas.
Cuando definitivamente no haya nada que pueda adelantar, organice su escritorio, y váyase temprano. Cómprele flores a su mujer, un juguete a su hijo, o algo dulce a su mamá. Y disfrute de su nueva vida productiva.
www.intelygente.net
Todo depende de la disciplina que se tenga, y de unos fundamentos básicos:
1- Levántese temprano. Durante una semana, ensaye levantarse media hora más temprano que lo usual y no pierda tiempo empezando sus labores del día. Tome nota de lo que logra en esa media hora y verá la diferencia.
2- Póngale un límite de 1 hora al día al chat, Twitter, Facebook, YouTube, revisión de mails y demás tareas que lo hacen sentir a uno ocupado pero que no necesariamente son productivas.
3- Haga una lista de las tareas para cada día, y propóngase terminarlas ANTES de iniciar su hora de socialización, definida en el punto No. 2.
4- Haga de cuenta que está en un Reality de productividad. Póngase objetivos como: tengo que terminar este proyecto en menos de 1 hora. Si no hago estas llamadas antes de las 11, pierdo puntos. Recuerde que la vida no es más que un juego, así que enfóquese en divertirse "avanzando de casillas" y "acumulando billetes de monopolio".
5- Cuando termine la lista de tareas que se propuso para el día, y ya le haya dedicado 1 hora a la socialización, PARE. Aléjese del teclado, y haga una nueva lista, la de mañana. Revise cuáles tareas puede adelantar desde hoy, y sin dudarlo, hágalas.
Cuando definitivamente no haya nada que pueda adelantar, organice su escritorio, y váyase temprano. Cómprele flores a su mujer, un juguete a su hijo, o algo dulce a su mamá. Y disfrute de su nueva vida productiva.
www.intelygente.net
lunes, 10 de octubre de 2011
La importancia de las despedidas
La forma en que morimos dice más de nosotros que la forma en que nacemos, aunque no tengamos mucho control sobre ninguna de esos dos eventos en nuestras vidas. Un alto ejecutivo muere de cancer o de un infarto, un criminal muere con una navaja clavada en la espalda, una persona generosa muere rodeada de amigos y familiares, un mezquino muere solo y amargado.
De la misma forma, nuestra manera de despedirnos dice más sobre nosotros, y lo que pensamos sobre la persona de la que nos estamos despidiendo, que nuestra forma de saludar. Cuando nos tomamos el trabajo de estrecharle la mano, de desearle un buen viaje a casa, cuando incluso hacemos una referencia a alguna conversación que tuvimos y la integramos a la despedida "ojalá se mejore tu hija de esa gripa que me contabas", y cuando nos aseguramos de programar nuestro próximo encuentro, estamos dando señales claras de que esa persona nos importa. En cambio, cuando somos ambiguos y genéricos "suerte, nos estamos viendo" es una señal también clara de que estamos utilizando muletillas verbales para salir del paso, y que esa persona no importa tanto.
Si aplicamos estas realidades a las conversaciones que sostienen las marcas hoy en día con sus clientes o consumidores, nos quedan una gran mayoría de marcas que solamente saludan y nunca se despiden. Son como ese amigo que se escapa sin despedirse de nadie para que los demás piensen que estuvo en la fiesta hasta mucho más tarde de lo que realmente aguantó. O como esa tía conversadora que uno se encuentra en el supermercado, que chismosea y chismosea y chismosea sin caer en cuenta que uno no tiene todo el día para escucharla.
Un "estrategia 360" precisamente se trata de rodear los 360 grados de percepción de un cliente con mensajes, en todos los posibles medios con los que pueda encontrarse. ¿No es esto algo un poco ridículo? ¿Qué pensaríamos si esa tía chismosa nos siguiera del supermercado a la entrada de nuestra casa, y luego se parara frente al TV, y luego nos enviara un email, y luego un SMS, y luego se colgara de una valla porque así la vemos desde nuestra ventana? Por más que la tía aproveche creativamente las oportunidades que le brinda cada medio, ¿no acabaríamos matándola a pedradas?
Por más que se esfuercen por entender a sus consumidores, las marcas siguen siendo ególatras. Solamente les interesamos por el posible beneficio que podemos generarles, sea en un futuro cercano o lejano. Y una vez determinan que les interesamos, se dedican a saludarnos y saludarnos y saludarnos con noticias de ellos mismos y diferentes formas de comprar sus productos.
¿No sería refrescante una marca que hiciera lo contrario? ¿Una marca que entendiera su sitio en este mundo, y lograra transmitir humildad?
Qué bonito sería una marca que comprara 1 minuto de tiempo comercial en TV, pero solo usara 10 segundos para decirnos que ellos decidieron darnos el gusto de restarle 50 segundos al break comercial.
Qué gusto nos daría si un político comprara todas las vallas de la ciudad, pero utilizara solamente UNA para contarnos que decidió devolvernos ese espacio y restarnos contaminación visual.
Cuánto apreciaríamos si una de las marcas que nos inunda con cuñas radiales, decidiera comprarlas todas y utilizar solamente 15 segundos para hacernos notar que gracias a ellos podemos escuchar 6 canciones más al día.
En un mundo donde somos asediados por miles de mensajes comerciales cada día, ¿será que para una marca despedirse de nosotros, puede ser una forma de ganarse nuestro corazón?
¿Habrá futuro para una marca desinteresada?
www.intelygente.net
De la misma forma, nuestra manera de despedirnos dice más sobre nosotros, y lo que pensamos sobre la persona de la que nos estamos despidiendo, que nuestra forma de saludar. Cuando nos tomamos el trabajo de estrecharle la mano, de desearle un buen viaje a casa, cuando incluso hacemos una referencia a alguna conversación que tuvimos y la integramos a la despedida "ojalá se mejore tu hija de esa gripa que me contabas", y cuando nos aseguramos de programar nuestro próximo encuentro, estamos dando señales claras de que esa persona nos importa. En cambio, cuando somos ambiguos y genéricos "suerte, nos estamos viendo" es una señal también clara de que estamos utilizando muletillas verbales para salir del paso, y que esa persona no importa tanto.
Si aplicamos estas realidades a las conversaciones que sostienen las marcas hoy en día con sus clientes o consumidores, nos quedan una gran mayoría de marcas que solamente saludan y nunca se despiden. Son como ese amigo que se escapa sin despedirse de nadie para que los demás piensen que estuvo en la fiesta hasta mucho más tarde de lo que realmente aguantó. O como esa tía conversadora que uno se encuentra en el supermercado, que chismosea y chismosea y chismosea sin caer en cuenta que uno no tiene todo el día para escucharla.
Un "estrategia 360" precisamente se trata de rodear los 360 grados de percepción de un cliente con mensajes, en todos los posibles medios con los que pueda encontrarse. ¿No es esto algo un poco ridículo? ¿Qué pensaríamos si esa tía chismosa nos siguiera del supermercado a la entrada de nuestra casa, y luego se parara frente al TV, y luego nos enviara un email, y luego un SMS, y luego se colgara de una valla porque así la vemos desde nuestra ventana? Por más que la tía aproveche creativamente las oportunidades que le brinda cada medio, ¿no acabaríamos matándola a pedradas?
Por más que se esfuercen por entender a sus consumidores, las marcas siguen siendo ególatras. Solamente les interesamos por el posible beneficio que podemos generarles, sea en un futuro cercano o lejano. Y una vez determinan que les interesamos, se dedican a saludarnos y saludarnos y saludarnos con noticias de ellos mismos y diferentes formas de comprar sus productos.
¿No sería refrescante una marca que hiciera lo contrario? ¿Una marca que entendiera su sitio en este mundo, y lograra transmitir humildad?
Qué bonito sería una marca que comprara 1 minuto de tiempo comercial en TV, pero solo usara 10 segundos para decirnos que ellos decidieron darnos el gusto de restarle 50 segundos al break comercial.
Qué gusto nos daría si un político comprara todas las vallas de la ciudad, pero utilizara solamente UNA para contarnos que decidió devolvernos ese espacio y restarnos contaminación visual.
Cuánto apreciaríamos si una de las marcas que nos inunda con cuñas radiales, decidiera comprarlas todas y utilizar solamente 15 segundos para hacernos notar que gracias a ellos podemos escuchar 6 canciones más al día.
En un mundo donde somos asediados por miles de mensajes comerciales cada día, ¿será que para una marca despedirse de nosotros, puede ser una forma de ganarse nuestro corazón?
¿Habrá futuro para una marca desinteresada?
www.intelygente.net
Suscribirse a:
Entradas (Atom)